UNA NOVELA EN PROCESO DE ESCRITURA
Virtus
El poder los había elegido. La virtud los había condenado
A finales del siglo III, el Imperio romano es un gigante herido.
Las fronteras ceden, las legiones se desgarran entre sí, la autoridad se disuelve en la sangre de las guerras civiles.
Para salvar a Roma del colapso, Diocleciano lleva a cabo el acto más audaz y antinatural de su época: divide el poder supremo en cuatro partes y crea la Tetrarquía. Un sistema perfecto, frío, racional. Una máquina concebida para gobernar el mundo sin héroes, sin hombres solos al mando.
Pero el poder no acepta ser dividido. Y aquello que nace para contenerlo termina por generar figuras aún más grandes, más duras, más voraces de dominio. Entre ellas se alza una fuerza oscura y amenazadora: Constantino, destinado a destruir todo equilibrio y a sepultar la Tetrarquía bajo su propio peso.
En este torbellino de ambición, intrigas y violencia, Majencio y su esposa Maximila son un error del sistema. Hijos de un proyecto dinástico concebido para perdurar siglos, educados para garantizar la continuidad del Imperio, comprenden una verdad que pocos se atreven a afrontar: servir a ese orden significa convertirse en aquello que no desean ser.
No se doblegan, no se corrompen, no aceptan perderse a sí mismos para sostener un poder que devora todo lo que toca, desatando así la ira del mismo orden que los engendró y que ahora se prepara para destruirlos.
VIRTUS es el relato de un mundo en el que la virtud no salva, sino que condena.
Es la historia de quienes nacen para gobernar y eligen seguir siendo humanos.
De quienes descubren que, en la era de los emperadores-dioses, negarse a convertirse en un monstruo es el acto más subversivo de todos.

